“El Invitado de Drácula”

#relatos_01_invitado_dracula_elmurrial

Se puede decir sin temor a la equivocación, que de cuantos se inician en la difícil faena de la escritura, dando los primeros pasos sin calzado ni brújula en el desierto pedregoso de lo amateur, todos o casi todos se han hecho alguna vez la siguiente pregunta: ¿Cómo puedo empezar a escribir una buena historia? Tirando del repertorio de los clásicos tópicos-típicos, la respuesta de un escritor consagrado o al menos consolidado en la materia podría ser algo así como: “¡Qué cuestión más interesante! No lo sé, pero te diré qué es lo que yo hago”. Lo que yo hago… Eso nos empuja de cabeza al reino subjetivo de las letras, donde ya estábamos, donde sabíamos que cada maestrillo tiene su librillo y el nuestro sigue completamente vacío.

El buen uso de la literatura habla de reglas gramaticales sagradas, del empleo de las conjugaciones verbales apropiadas y de amar a la ortografía como a uno mismo. Pero en ningún lugar nos especifica dónde hay que buscar para encontrar las ideas. Si voy a un archivo, ¿puedo buscar en la letra “i” de ideas? Más bien en la “i” de iluso… Aunque tal vez encuentre la “i” de ilusión, que es lo que nunca hay que perder en este mundillo. Lo de las ideas es mucho más complicado. ¿Dónde está su raíz? ¿Cómo se pueden cultivar? ¿Por qué lo que ha escrito ese tipo no se me ha ocurrido a mí? Grandes enigmas del universo. Yo creo que las ideas van y vienen, se asoman, se ocultan, se insinúan y se rechazan. De manera que ahí está la clave. Probar. Hay que probar. Hay que ensayar. Hay que mirar aquí y allá. Paladear el sabor de esto y de lo otro, hasta que llega un momento en el que se escucha un “click” en la cabeza o en el corazón, depende de cada uno. Entonces sabes que lo que has hecho, bien hecho está. Y si consigues que te guste eso que has escrito, has dado un paso importante en la carrera de fondo.

Bram_Stoker_1906

Bram Stoker (1847-1912). Novelista, autor de Drácula (1897)

Todo este montón de humo, que nace de unas brasas débiles pero incandescentes, sirve, además de para animar a quienes se alisten a las filas del gremio, para introducir la historia de un relato magnífico, de una idea extraordinaria, de un puñado de palabras que pese a todo, terminaron por convertirse en una de esas pruebas desechadas. A finales del siglo XIX, se escribió la obra cumbre de la literatura gótica universal. Drácula del irlandés Stoker, el origen elemental del mito moderno del vampiro. Lo que presentamos a continuación es un relato escrito inicialmente para servir de Capítulo Uno a la novela, pero que finalmente fue apartado. Años después, en 1914, fecha clave en la historia de la humanidad, se publicó dentro de una antología póstuma con otros relatos bajo el título Dracula’s Guest, es decir, el invitado o el huésped de Drácula. Bram Stoker ya llevaba un par de años muerto y posiblemente jamás se imaginó la repercusión que alcanzaría su personaje en la cultura universal.

Este relato, El Invitado de Drácula, nos sumerge en una atmósfera opresiva y desasosegante, juega con los mitos de la Europa central y septentrional y nos esboza algunos personajes que si bien no están del todo definidos, tendrán su reflejo en la novela final.

El argumento nos sitúa en Múnich, horas antes del anochecer del 30 de abril al 1 de mayo. Esto es, la Noche de Walpurgis o Walpurgisnacht. Desatendiendo los consejos de sus anfitriones, un huésped británico, haciendo gala de prepotencia imperial, decide salir a dar un paseo en carruaje por los alrededores de la ciudad, perdiéndose en la profundidad de los bosques. Al caer la oscuridad es sorprendido por una furiosa tormenta que le obliga a buscar refugio en un lugar temido y vedado por las supersticiones locales…

Imágenes: “The Complete Dracula Hardcover”, B. Stoker (original), L. Moore, J. Reppion. Ed. Dynamite, 2009. 

No hace falta decir que es absolutamente recomendado, sobre todo para estas noches invernales en las que refugiarse en casa es toda una bendición, con un relatito entre las manos y todo un mundo imaginado por explorar. La narración, es perfectamente asequible en diversas antologías de las obras de Stoker e incluso en alguna edición de Drácula haciendo las veces de improvisado prólogo (aunque no tiene relación directa con la novela). También es sencillo de encontrar en formato digital. Para quienes gusten de cerrar los ojos y escuchar mientras son otros los que leen en voz alta, dejamos aquí el enlace a una audio-narración publicada por el equipo de Terror y nada más, de unos 40 minutos de duración, sólo superada por el trabajo de Juan José Plans y su mítico “Historias de RNE”, donde se puede disfrutar de una versión extendida del relato con mucha más información.

 “EL INVITADO DE DRÁCULA” (Bram Stoker)-(Audio por “Terror y nada más“)

Os animo a conocer esta historia, a que la curiosidad os muerda con los colmillos del vampiro, y a descubrir la obra de Bram Stoker que va mucho más allá de su historia inmortal. Aunque la sombra del conde es muy alargada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s